Al margen de ese favor tan inmenso que le hizo laSexta en el pasado europeo de baloncesto (habrá dinerito de por medio?), hay que juzgar la nueva entrega de Mika como algo altamente positivo. Sin duda este libanés, adoptado hijo de la Gran bretaña, sabe como hacer que se te ponga una sonrisilla en la cara en casi todas sus canciones, que si bien es cierto que son buenas, pecan quizá de cierta linealidad.
Decía mi señora esposa (¡!), el otro día en el coche, que las de este segundo disco no eran canciones divertidas, como Grace Kelly, supongo. y yo digo, varias escuchas después, que son tanto o más agradables que las del Life in..., lo que pasa es que el single We are golden, no es la mejor de ellas. Y con esto me remito a lo de laSexta de nuevo ¿Cuántas veces hace falta oir la misma canción para que al final te acabe gustando?
Lo dicho, un pop divertido y bonito como el de su portada, sin más pretensión que la de ser entretenido. Que no es poco...